Hay dos maneras clasicas de asociar las marionetas con el poder. una es pensar en la marioneta como materia inerte, inanimada, y en el titiritero como manipulador soberano, que “maneja los hilos”. La otra aprovecha que transcurre de noche para invertir los términos: mientras el titiritero duerme, la marioneta, liberada de su órbita de influencia, “hace lo que quiere”, vengándose en general de las humillantes estupideces que le hicieron hacer durante el día. (Los titiriteros suelen prevenir esas rebeliones nocturnas de la manera más astuta: incorporándolas a sus rutinas; de ahí los chistes, las burlas, los comentarios insolentes con que las marionetas desafían en público, “impunemente”, a sus amos.) Es la lógica más o menos escolar —dominación, resistencia, transacción— con la que cualquier hijo de vecino piensa y se piensa en relación con el poder. ¿QUÉ SOY: TITIRITERO O MARIONETA? Pero Cambariere piensa otra, MENOS DIRECTA Y MAS CONTEMPORANEA: la relación que hay entre una marioneta —es decir: un objeto artesanal, tridimensional, tan material que parece de otro planeta— y el devenir chato, liso, superficial, que le asegura LA CIVILIZACION ICONICA. DE LA COSA AL SIGNO, digamos: DEL TRABAJO A LA IDEA, de la presencia al espejismo gráfico. Las marionetas de Cambariere empiezan en la madera, la noble madera carpinteril, para terminar estampadas como calcos en una puerta de baño de caballeros. (Vaya uno a saber por qué, las marionetas Cambariere tienen un solo sexo.) Pero decir “empiezan” y “terminan” es sólo eso: un decir. Porque de las dos cosas que Cambariere expone, marionetas y signos, ¿quién sabe cuáles están al comienzo y cuáles al final? El artista podrá reforzar el carácter material, tangible, de su trabajo invitando a los espectadores a manipularlo, pero sus marionetas ¿no son ya un poco signos en sí mismas? Ese primitivismo formal, esa rusticidad, ese proceder por bloques —¿no son, esas marionetas tan arcaicas, hijas ya de una cierta pulsión actual: una pulsión de diseño? LAS MARIONETAS DE CAMBARIERE SON MARIONETAS DE SINTESIS (COMO SE DICE “DROGA DE SINTESIS”); no ponen sólo en escena la tensión que tensa dos eras(la gratuita ilusión infantil, la funcionalidad indicativa del diseño), dos maneras de hacer (la “manualidad”, la decisión conceptual), dos creencias (la “realidad” de la pieza, la frivolidad total del ícono): TAMBIÉN ACUSAN TODO LO QUE HAY DE FRÍVOLO EN LO REAL Y DE REAL EN LO FRÍVOLO, TODO LO QUE LA MANO LE DEBE A LA IDEA Y LO QUE LA IDEA PIENSA CON LA MANO, TODO LO QUE LA MATERIA SIRVE PARA SEÑALAR Y TODA LA VIDA QUE ACECHA EN LOS SIGNOS.

Textos
por Alan Pauls.